Controlar la glucemia sin el riesgo cardiaco de los fármacos – Potenciar la elasticidad de venas y arterias previniendo accidentes vasculares – Purificar la sangre impidiendo la formación de trombos y coágulos para prevenir ataques cardiacos y regular la presión arterial (riesgo común en los diabéticos) – Acelerar la cicatrización de las heridas (problema grave en diabéticos que lleva a gangrena) – Potenciar el sistema inmunológico – Aumentar los niveles de energía – Mejorar estado de ánimo – Disminuir el nivel de triglicéridos y nivelar el colesterol.